El fragmento debe ser como una pequeña obra de arte, aislado de su alrededor y completo en sí mismo, como un erizo -- Friedrich Schlegel --

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sábado, 13 de octubre de 2012

El Estudio de China (y 3)

   

   Como colofón a los numerosos estudios científicos que según el doctor T. Colin Campbell avalan la dieta vegetariana basada en frutas, hortalizas, legumbres y harinas integrales, expone en su estudio una serie de conclusiones resumidas en ocho principios, que son los siguientes:

1. La nutrición representa las actividades combinadas de innumerables sustancias alimenticias. El todo es más que las partes.
   Cada porción de alimento aporta una gran cantidad de nutrientes en forma de sales minerales, fibra, vitaminas, proteínas o grasas, etc. Todos esos ingredientes son necesarios para la salud, y si se combinan con las aportaciones de otros alimentos, son ya miles de sustancias químicas conectadas entre sí de distintas maneras. Nuestro organismo ha aprendido a sacar provecho del conjunto, no de las sustancias aisladas.

2. Los suplementos vitamínicos no son una panacea para la buena salud.
   Derivado del principio anterior, la ingesta puntual de suplementos alimenticios no aporta ningún beneficio comprobado, tampoco el de vitaminas. 

3. Prácticamente no existen nutrientes en los alimentos de origen animal que no puedan proporcionarnos las plantas de una forma más sana.
   Los únicos nutrientes que contiene la carne y no poseen la mayoría de los alimentos de la dieta vegana son el colesterol, las vitaminas A y D y la B12. Teniendo en cuenta que el colesterol no es imprescindible para nuestra salud y que nuestro organismo puede producir todo el que precise, no es aconsejable (más bien resulta perjudicial) consumir alimentos que lo contengan. La vitamina A se puede conseguir a partir de los betacarotenos vegetales y la D a través de la exposición media hora al sol dos o tres veces a la semana (y en todo caso tenemos almacenada suficiente vitamina D para unos tres años de término medio). Sí podría ser necesaria la inclusión en la dieta vegana estricta de un suplemento de vitamina B12, que sólo está presente en primer lugar en la tierra, y de ahí pasa a través de las verduras al organismo de los animales que se consumen en la dieta omnívora. También se puede obtener por medio de algunos productos enriquecidos con vitamina B12, como cereales o soja líquida.

4. Los genes, por sí solos, no determinan la enfermedad. Funcionan únicamente cuando son activados, o expresados, y la nutrición desempeña un papel esencial para determinar cuáles son los genes expresados, sean favorables o desfavorables.
   Que llegen a producirse las tendencias indicadas por la carga genética, según Campbell depende del ambiente y en particular de la dieta que sigamos. Los genes sólo se expresan en un contexto idóneo, y para bien o para mal, es la dieta quien aporta ese contexto. Según los estudios de laboratorio, los genes negativos pueden desactivarse regulando la ingesta de proteínas animales.

5. La nutrición puede controlar sustancialmente los factores adversos de los componentes químicos tóxicos.
   Hay sustancias químicas relacionadas con la aparición de tumores en el organismo; pero con una adecuada nutrición se puede disminuir el riesgo que para la salud suponen tales sustancias.

6. La misma nutrición que previene la enfermedad en sus estadios tempranos (antes del diagnóstico) puede también detenerla o revertirla en sus estadios más avanzados (después del diagnóstico).
   Las enfermedades crónicas tardan muchos años en desarrollarse; una buena nutrición potencia la salud en todos los estadios de una enfermedad.

7.  La nutrición que es beneficiosa para una enfermedad crónica promoverá la buena salud en general.
   No se puede elaborara una dieta apropiada para cada enfermedad en particular; una dieta saludable es beneficiosa para combatir, retrasar o impedir la aparición de todo tipo de enfermedades.

8. La buena nutrición promueve la salud en todas las áreas de nuestra existencia. Todas las partes están conectadas.
   La combinación de nutrición adecuada y ejercicio físico practicado de manera regular promueve una sinergia por la cual el bienestar emocional y físico se alimentan mutuamente. Quienes se sienten más a gusto consigo mismos tienden a alimentarse de manera adecuada y la buena alimentación pone en disposición para el ejercicio, que despierta el bienestar. Al mismo tiempo, este modo de vida tiene como consecuencia la contribución a la salud del planeta. Al consumir alimentos veganos se consumen productos que han precisado menos agua, tierra y recursos, ahorrando sufrimiento animal y disminuyendo la contaminación de la tierra y el mar.

Pirámide de la alimentación vegana. Clic en la imagen para ampliar

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