El fragmento debe ser como una pequeña obra de arte, aislado de su alrededor y completo en sí mismo, como un erizo -- Friedrich Schlegel --

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viernes, 25 de julio de 2014

Tenía dislexia

   —Mira —continuó ella—. Comprendo que tengas motivos para estar enfadado con él, pero tú no conoces toda su historia. Estamos hablando de un muchacho bueno, amable, compasivo y de buen corazón. Pero es el producto de una familia rota. Su padre era un imbécil, y en el colegio le detectaron dislexia, lo cual le produjo una baja autoestima. Además, creo que podría ser bipolar, o como se llame. TDA. O sea, que lo único que pido es una segunda oportunidad para él, ¿me entiendes? Si tú le dijeras al jurado que mi hijo entró en tu apartamento pero que luego se arrepintió...

    —Mire, señora Twill...

    —Bootsie.

   —Yo estaba inconsciente —dijo Liam—. Su hijo me golpeó y perdí el conocimiento, no sé si me ha oído. No tengo ni la más remota idea de qué pensamientos pudo tener él, porque yo estaba fuera de combate. Ni siquiera sé qué aspecto tiene. Ni siquiera recuerdo oírlo entrar. No recuerdo absolutamente nada.

Anne Tyler: La brújula de Noé, cap.12



viernes, 11 de julio de 2014

El hechizo de la Filosofía

Como dijo una vez el poeta Jean Paul, los libros son voluminosas cartas para los amigos. Con esta frase estaba llamando por su nombre, tersa y quintaesencialmente, a lo que constituye la esencia y función del humanismo: humanismo es telecomunicación fundadora de amistades que se realiza en el medio del lenguaje escrito. Eso que desde la época de Cicerón venimos denominando humanitas es, tanto en su sentido más estricto como en el más amplio, una de las consecuencias de la alfabetización. Desde que existe como género literario, la filosofía recluta a sus adeptos escribiendo de manera contagiosa acerca del amor y la amistad. No es sólo un discurso sobre el amor por la sabiduría: también quiere mover a otros a ese amor. El hecho de que la filosofía escrita haya podido siquiera mantenerse como un virus contagioso desde sus comienzos hace más de 2.500 años hasta hoy, se lo debe al éxito de esa facilidad suya para hacer amigos a través del texto. Así ha logrado que se la siga escribiendo de generación en generación como una de esas cartas en cadena y, a pesar de todos los errores de copia, o quizás precisamente por ellos, ha ido atrapando a copistas e intérpretes en su fascinante hechizo creador de amigos.

Peter Sloterdijk: Normas para el parque humano. Madrid: Siruela, 2003, pp. 19-20. Trad.: Teresa Rocha Barco.

Peter Sloterdijk (1947)

domingo, 6 de julio de 2014

HsA, I, 2

No hay, pues, que reverenciar demasiado la imagen de una actividad representada en la conciencia de aquellos que la desarrollan.

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En la vida ocurre, casi siempre, lo contrario de aquello que un espíritu cultivado esperaría.

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El amor se puede provocar igual que la ira, con sólo sus gestos.

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La felicidad aumenta la capacidad de rendimiento.

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Una idea: he ahí la realidad más paradójica del universo.

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El ser humano se adapta tan fácilmente a la antropofagia como a la Crítica de la Razón Pura.

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Para adquirir espíritu se necesitaba, ante todo, estar convencido de no poseerlo.

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Hay que vivir de modo parecido a como se lee.

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Lo único que da algo de consistencia a las ideas es el cuerpo al que pertenecen.

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Todos los pensamientos proceden de las articulaciones, de los músculos, glándulas, ojos, oídos y de las vagas impresiones generales que contiene en sí el saco cutáneo al que pertenecen.

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Nada le parecía más natural que eso que dice Nietzsche: que el cuerpo de una persona es su alma.

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Gerda le había exhortado a escribir un libro sobre sus experiencias. Pero él quería vivir sin seccionarse a sí mismo en una parte real y en otra espectral.


Paul Klee: Un savant (1933)

viernes, 4 de julio de 2014

Under the Skin


    Jonathan Glazer es un director inglés poco prolífico, ha dirigido aparte de algunos vídeos musicales sólo tres largos: Sexy Beast (2000), Birth (Renacimiento, 2004) y Under the Skin (2013). La primera es la más reconocida, pero no la mejor, la segunda es la menos valorada y tal vez la más interesante; pero la más filosófica es la tercera, la que protagoniza Scarlett Johansson, y que se ha hecho famosa porque sale desnuda en largas escenas de autoestudio. No es un simple reclamo, la actriz se pone en la piel de una extraterrestre con caparazón de aspecto femenino, de ahí el título, y en la película se nos cuentan las consecuencias de esta incorporación, pues llegará a comprender corporalmente (aunque sólo sea de manera parcial) al ser humano. Ella pertenece a un equipo de varios aliens camuflados cuyo objetivo es recolectar piel humana, no se dice nada del motivo (aunque en las sinopsis se alude a uno de tipo gastronómico, tan válido como cualquier otro); el alien que encarna la famosa actriz conduce una furgoneta y seduce con frialdad y una técnica previamente aprendida a hombres que son conducidos a diversos enclaves donde acaban siendo sacrificados. No hay ninguna escena de terror extremo, los seducidos entran en una especie de trance y se hunden en un tanque acuoso donde se separa la piel del resto del cuerpo, aparentemente sin demasiado sufrimiento.


   La película transcurre en pueblos de Escocia, por lugares sombríos, húmedos, tan cerrados como su habla. La extraterrestre no es más inquietante que la mayoría de sus víctimas, a las que estudia desde su vehículo y selecciona como algunos cazadores a sus presas: hombres-machos y solitarios. Se trata de un proceso cinegético, enseguida establecemos el paralelismo con nuestro trato a los animales y en especial la actitud por la que consideramos que la caza es un deporte o un proceso de control de las especies animales más "dañinas". Como conejos encandilados por un faro, los machos solitarios caen en la red de la bella cazadora, tan distante con nosotros como nosotros lo somos con los ciervos y los elefantes. Pero un día seduce a un muchacho-elefante con neurofibromatosis y lo deja escapar de su encierro. Aquí empieza el proceso de empatía con las víctimas, y su consecuente deriva de cazadora a presa, tanto de los humanos como de sus propios compañeros. 
 

   Tras el primer signo de piedad por parte de la alienígena, se nos muestra a través de su aprendizaje la cara oculta y desde luego principal del ser humano, nuestra tendencia a ayudar a los otros y solidarizarnos con los perseguidos, y sobre todo nuestra capacidad para sentir antes de pensar. Una breve historia de pasión erótica dará paso a un final en que las especies se hermanan de nuevo por su lado más oscuro, el de los cazadores y asesinos.

UNDER THE SKIN
2013
Dir.: Jonathan Glazer